La suerte está echada

• Fotografías de Juan Fernando Ospina

Se asegura que las distinciones entre ritos espirituales y mañas ilusionistas son notorias. En la ciudad están desperdigadas fórmulas mágicas para curar enfermedades, recuperar al ser amado o dejar de sufrir. Pero de la veracidad de los milagros solo pueden hablar aquellos que con fe han acudido a buscarlos.
Estamos cansados de soluciones, queremos promesas.

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